Ataques terroristas con explosivos, ráfagas de fusil, extorsiones sistemáticas y el homicidio de un uniformado de la Policía Nacional son los delitos por los cuales la Fiscalía General de la Nación judicializó a Anderson Díaz Sandoval, alias Dylan.
Los elementos de prueba recopilados por el ente acusador señalan que alias Dylan ingresó en 2019 a la estructura criminal Jaime Martínez, una de las disidencias de las Farc. Desde su vinculación, asumió un rol activo en la planeación de acciones bélicas contra la Fuerza Pública y en la coordinación de cobros extorsivos dirigidos a asfixiar económicamente a comerciantes, mineros, productores de coca y pobladores locales, a quienes intimidaba para exigirles altas sumas de dinero.
El historial delictivo acumulado en su contra detalla acciones de gran impacto. Entre ellas se encuentra el ataque terrorista perpetrado el 14 de septiembre de 2025 contra una sede policial, donde un uniformado perdió la vida y otros cuatro resultaron heridos. Asimismo, se le vincula con el asalto registrado el 8 de octubre de 2024, que consistió en una ofensiva armada contra la Fuerza Pública y el posterior saqueo de la sede del Banco Agrario. Su accionar también incluye una violenta incursión ocurrida el 19 de junio de 2024, la cual dejó graves daños materiales en infraestructura oficial y causó heridas a un soldado profesional.
La Fiscalía ubicó el radio de influencia y ejecución de estas actividades criminales en puntos neurálgicos del suroccidente del país. Presuntamente, alias Dylan operó de manera sistemática en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca, concentrando sus ataques y presiones financieras en territorios específicos como el corregimiento de Robles, en jurisdicción de Jamundí; el municipio de Corinto; y el corregimiento de El Carmelo, ubicado en Cajibío.
Tras ser presentado ante un juez de control de garantías, una fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales le imputó los cargos de concierto para delinquir agravado y terrorismo agravado. Aunque el procesado no aceptó las imputaciones fue enviado a la cárcel.