Entramado de terror criminal incluía rituales de santería

16 de October, 2026

Entramado de terror criminal incluía rituales de santería

Ni los altares ni los rezos ocultos pudieron evitar el despliegue del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y la Policía Nacional.


En una ofensiva contra las estructuras que convirtieron el microtráfico en una guerra a muerte, las autoridades impactaron a dos peligrosas bandas criminales que acumularon al menos nueve homicidios en el último año para asegurarse el monopolio de las drogas.


Usando en la noche motocicletas para ataques sicariales y escudándose en fachadas como talleres de reparación de motos, estas redes no solo acribillaban a sus rivales, sino también a informantes, colaboradores y hasta a una mujer embarazada cuyo asesinato conmocionó a la comunidad el 21 de abril de 2026. 


 

 
La investigación de la Fiscalía General de la Nación destapó una compleja red operativa que no se limitaba al expendio de estupefacientes. Las organizaciones delictivas “La Contra” y “La Línea” contaban con un engranaje que abarcaba desde el cobro de préstamos “gota a gota” e intimidaciones con armas de fuego, hasta puntos de vigilancia y lugares acondicionados para ritos esotéricos con los que pretendían “inmunizarse” frente a los operativos oficiales. 


Mediante 10 registros de allanamiento, las autoridades incautaron 23 celulares, 53 tarjetas SIM, cuadernos con contabilidad ilegal, efectivo y pertrechos de dosificación. Por estos hechos los imputados deberán responder ante la justicia por una lista de delitos que incluye concierto para delinquir agravado, homicidio tentado y consumado, amenazas, tráfico de armas y drogas, receptación y destinación ilícita de inmuebles. 


  

Las acciones judiciales y los escenarios golpeados por este entramado criminal se originaron en: La Dorada (Caldas), Cárcel de Cómbita (Boyacá), Cárcel de Girardot (Cundinamarca), Cárcel de La Dorada, además de municipios aledaños donde las subestructuras mantenían puntos de distribución, movilidad nocturna y redes de vigilancia periférica.