Ocho personas fueron capturadas por el secuestro de 71 trabajadores de una mina esmeraldera.
De acuerdo con información de las autoridades, 34 hombres vestidos de negro, armados y con sus rostros cubiertos llegaron al lugar para intimidar a las personas que allí estaban.
Durante la acción ilegal los captores destruyeron la fibra óptica y el sistema de videovigilancia de la mina, lo que dificultó la labor de las autoridades para llegar hasta el punto exacto.
No obstante, en la madrugada del sábado 13 de diciembre se produjo el rescate de los 63 trabajadores mineros y ocho miembros de la empresa de vigilancia, todos sanos y salvos, así como también la captura de ocho de los responsables, de los cuales cuatro habían sido trabajadores de la empresa.
Durante el rescate en el que intervino el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial y la Policía, fueron incautadas siete armas de fuego, equipos de comunicaciones, explosivos y herramientas.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad competente para su respectivo proceso de judicialización.
Entretanto, organismos de inteligencia investigan el paradero y ubicación de otro grupo de cómplices de este hecho delincuencial, el cual se pudo neutralizar gracias al pronto aviso de uno de los empleados detenidos de la empresa de vigilancia.
Los hechos se presentaron en zona rural de Maripí, Boyacá.