El teniente coronel Nelson Cuta Silva, los mayores Camilo Andrés Bonilla Bernal y Jefferson Alexander Silva Ruiz, el capitán Fermín Esteban Salinas Rodríguez, y los sargentos Jonathan Andrés Rojas Díaz, Leonardo Ciro López y Luis Edilson Torres Villa, según la Fiscalía General de la Nación se habrían apropiado ilegalmente de 200 millones de pesos destinados a la alimentación y bienestar de soldados pertenecientes a un batallón de infantería del municipio de Ocaña (Norte de Santander).
Para el ente acusador, los cuatro oficiales y tres suboficiales estarían implicados en cinco eventos delictivos en los que habrían generado y autorizado órdenes falsas de abastecimiento de víveres secos y frescos, los cuales permitieron la asignación y ejecución de recursos para tal fin.
Posteriormente, para dar apariencia de legalidad a la entrega de la totalidad de las raciones presuntamente usaron formatos que incluían los nombres de soldados que gozaban de permisos, vacaciones o turnos de descanso, o participaban en operaciones y estaban fuera de las instalaciones.
Información suministrada por la Fiscalía da cuenta que estos documentos fueron consignados en los sistemas misionales de la entidad, sin firmas o constancia de recibido por parte de los comandantes de las patrullas o pelotones que debían certificar el suministro.
Por estos hechos, un fiscal de la Unidad de Administración Pública de la Seccional Norte de Santander imputó a los uniformados, de acuerdo con su posible responsabilidad individual, los delitos de peculado por apropiación y falsedad ideológica en documento público.
En la audiencia los cargos no fueron aceptados por los involucrados y una juez penal de control de garantías les dictó a seis de ellos medida de aseguramiento privativa de la libertad en sus domicilios; mientras que el capitán Salinas Rodríguez continuará vinculado a la investigación.