Bajo la promesa de conseguir casas y fincas a precios de subasta, Judith Elbertes Jay Cuervo habría logrado engañar a 15 personas que confiaron en su prestigio como abogada.
Sin embargo, detrás de las supuestas influencias en juzgados y entidades públicas, se escondía una red de mentiras que hoy la tiene bajo arresto domiciliario.
La investigación de la Fiscalía General de la Nación reveló que Jay Cuervo simulaba tener buenos contactos para asegurar bienes en procesos de remate.
Tras recibir millonarias consignaciones en sus cuentas personales para supuestos trámites de catastro, la abogada cortaba toda comunicación con las víctimas, dejándolas sin dinero y sin propiedades.
La mujer, que ya había sido sentenciada a 42 meses en Marinilla por delitos similares, aceptó los cargos por estafa agravada tras su captura en Rionegro y Buga.