El tableteo de las ráfagas de fusil y el estruendo de los explosivos hizo parte de la emboscada a un componente del Ejército Nacional. Según la Fiscalía General de la Nación, la coordinación del ataque estuvo bajo el mando de Esnoraldo Sánchez Rodríguez, alias ´Emerardo´.
Como presunto integrante del autodenominado Frente 57 ´Yair Bermúdez´ de las disidencias de las Farc, Sánchez Rodríguez se había convertido en uno de los hombres más buscados en el Valle del Cauca. Su nombre sembraba el terror entre los habitantes de Roldanillo y Tuluá, zonas donde la estructura criminal que integraba es señalada de ejecutar desplazamientos forzados, secuestros y constantes amenazas a la población civil.
Sin embargo, la suerte de ´Emerardo´ cambió en los últimos días. El ente acusador recopiló las evidencias necesarias que lo vincularían directamente con aquella violenta jornada del 30 de octubre de 2024 ocurrida en el corregimiento de San Rafael, jurisdicción del municipio de Tuluá, donde, además habría dejado abandonados varios artefactos explosivos listos para detonar contra las tropas.
Ante un juez penal de control de garantías, un fiscal de la Delegada para la Seguridad Territorial le imputó una lista de delitos entre los que se encuentran: concierto para delinquir y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y explosivos de uso privativo de las Fuerzas Armadas.
Sánchez Rodríguez no aceptó los cargos y el juez dictó medida de aseguramiento en centro carcelario.
Alias ´Emerardo´, el hombre que alguna vez desafió a la fuerza pública con ráfagas y explosivos, pasará sus próximos días tras las rejas, mientras las comunidades que azotó respiran calma con este veredicto.